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  4. LA LITERATURA CANARIA DE LA ILUSTRACIÓN    
 
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Personalidades literarias I

JOSÉ CLAVIJO Y FAJARDO (Teguise, Lanzarote, 1726 – Madrid, 1806) La figura de Clavijo y Fajardo toma gran relevancia dentro y fuera de la producción literaria porque no sólo fue escritor sino que, además, inspiró otras tantas obras. No se puede entender la reforma neoclásica del teatro español en el siglo XVIII sin nuestro autor. Clavijo y Fajardo escribió El Pensador, recopilación de trabajos periodísticos que se sucedieron entre los años 1762-1767, a excepción de los años 1764-1767 en los que se canceló la publicación por intervención del dramaturgo francés Beaumarchais, con cuya hermana mantuvo un idilio nuestro autor y desató la furia de este último. Este episodio de la vida de Clavijo inspiró varias piezas, entre las que destaca especialmente el Clavijo de Goethe.

La figura de José Clavijo y Fajardo fue clave en la reforma neoclásica del teatro español en el siglo XVIII.

En el terreno teatral destaca su activa intervención para prohibir los Autos Sacramentales (hecho que se produjo por real decreto en 1765) desde el semanario El Pensador, la traducción de textos teatrales franceses y la corrección de obras españolas. Fue director de los Teatros de los Reales Sitios y autor de una zarzuela, La feria del Valdemoro.

Fue autor de algunas publicaciones ligadas al desarrollo de su carrera en la Corte, donde ocupó diversos cargos; obras tales como Estudio general histórico y cronológico del ejército o Los jesuitas reos de lesa Majestad divina y humana. En los últimos años de su vida destaca su preocupación y labor en el campo de la historia natural.

Yo emprendo una materia no menos vasta que útil, y no menos útil que necesaria para el bien de la sociedad. Ésta es la educación: materia, que para tratarla con todo el rigor de un sistema, pediría gruesos volúmenes, y mayor caudal de observaciones, de juicio, y de discernimiento. […] Nadie ignora, que así como la gloria, la prosperidad, y la duración de los Estados dependen de las costumbres de las Naciones, que los componen, así la felicidad, y la salud de los Pueblos consisten en el cuidado de formar la juventud, y aun la infancia de los individuos: que entregados los hombres a la ceguedad, y debilidad, con que nacen, ni subsistirían sobre la tierra, ni, en caso de que por un prodigio singular pudiese subsistir, se diferenciarían de los brutos, sino sólo en la figura; y que, por consiguiente, ni habría Religión, ni Leyes, ni policía, ni sociedad, ni hombres, en una palabra.

[De El pensador]

JOSÉ DE VIERA Y CLAVIJO (Realejo Alto, Tenerife, 1731 – Las Palmas de Gran Canaria, 1813) Nos encontramos ante la figura más importante de las letras canarias. Actualmente, el 21 de febrero de cada año se celebra el Día de las Letras Canarias en conmemoración de su fallecimiento. La amplísima obra de Viera y Clavijo abarca todos los géneros literarios y de entre toda su producción es celebrada especialmente su Noticias de la historia general de las Islas Canarias, cuatro tomos publicados en 1772, 1773, 1776 y 1783, respectivamente. Tardó en redactarla unos veinte años y contó con una serie de amigos y corresponsales que le proporcionaron datos desde todas las islas del Archipiélago. Viera se puede considerar el memorialista de Canarias.

Después que sucesivamente se ocuparon en el miserable estudio de las caducas opiniones y delirios de los hombres, se acabaron de desengañar en el nuestro, de que el de la Historia Natural, y de sus subalternas, la Agricultura, la Botánica, la Medicina, la Astronomía, la Física, la Química, la Económica, es el legítimo estudio de la realidad, porque es el estudio de las obras del Creador y por consiguiente de su sabiduría y su omnipotencia, de su magnificencia, de su providencia, de su bondad. ¡Oh Dios! ¡qué prodigios! ¡qué estudio!

 
[De Diccionario de Historia Natural de las Islas Canarias]
 

Destaca en su bagaje personal los viajes que realizó por España y Europa (Francia, Alemania, Italia, Viena) que vinieron a fomentar el espíritu ilustrado de este sacerdote, seguidor del Padre Feijoo. Fijó su residencia varios años en Madrid hasta que se instaló definitivamente en Las Palmas de Gran Canaria cuando fue nombrado arcediano de Fuerteventura en la catedral de la capital grancanaria en 1784. De su etapa en La Laguna destaca su activa participación en la Tertulia de Nava.

Tradujo a Blin De Saintmore, Charles Perrault, Tomás de Kempis, Boileau y Virgilio. Ingresó en la Real Academia de la Historia y es autor de Diccionario de Historia Natural de las Islas Canarias (1799).

La amplísima  obra de Viera y Clavijo tiene su punto culminante en Noticias de la historia general de las Islas Canarias, para la cual necesito veinte años de su vida para redactarla.

TOMÁS DE IRIARTE (Puerto de la Cruz, Tenerife, 1750 – Madrid, 1791) Es considerado, junto a Samaniego, como uno de los principales representantes de la fábula en la literatura española. A los catorce años marchó a Madrid y allí vivió hasta su muerte. Gracias a los empleos en la Secretaría de Estado y de Archivero del Consejo Supremo de Guerra, pudo dedicarse a sus actividades literario-musicales y a frecuentar tertulias con los literatos de su tiempo. Su labor literaria va más allá de las fábulas, aunque la fama de éstas haya ensombrecido en parte el resto de su producción. Gran importancia tiene su obra dramática con títulos como El señorito mimado (1787) y La señorita malcriada (1788) cuyo contenido va dirigido especialmente a la juventud a modo de muestrario de buenos modales.

Su intensa labor de traducción, iniciada en la adolescencia, culmina con el Arte poética de Horacio y su estrega ensayística más importante es el ensayo poético La Música de 1779.

Tomás de Iriarte es considerado como uno de los principales representantes de la fábula en la literatura española. El gran éxito de su obra ‘Fábulas literarias’ se debe a su carácter inédito y original, ya que no son versiones o reescrituras de fábulas clásicas.

Las Fábulas literarias aparecen en 1782 con mucho éxito. No obstante, pronto surgieron detractores como Samaniego y Forner. Todos ellos iniciaron un período de réplicas con diversas publicaciones. En el caso de Iriarte, éste respondió con Para casos tales suelen tener los maestros oficiales. En cualquier caso, las fábulas de Iriarte presentan novedades meritorias. La principal de ellas su carácter original e inédito, ya que suponen fábulas nuevas, no se trata de versiones o reescrituras de fábulas clásicas.

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