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  15. CANARIAS EN EL SIGLO XX    
 
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SITUACIÓN ECONÓMICA DEL ARCHIPIÉLAGO A COMIENZOS DE LOS AÑOS 40

“Tres pilares fundamentales constituyen la base de apoyo de la economía canaria.

Están constituidos por la exportación de los tres productos siguientes: PLÁTANO, TOMATE y PESCADO.

Los cultivos agrícolas en Canarias son extraordinariamente caros, por razones múltiples y ya sobradamente conocidas para que pudieras ser expuestas en estos renglones.

El ser Región, nada o muy poco industrial, sumado a las apuntadas trabas económicas para producir artículos con vista a su consumo interior, hacía que todas las necesidades de los mercados insulares se cubrieran con productos de importación, obtenidos en muy buenas condiciones al amparo del régimen de franquicia de que gozaban las islas.

El aislamiento en que la guerra mundial de 1939-1945 dejó a los puertos canarios, obligó a la adopción de medidas y orientaciones para el logro de un posible auto-abastecimiento, imponiendo las normas que a tal fin condujeron.

Aún con la más severa ordenación hacia la producción de artículos para el propio consumo o internas necesidades […] era imposible pensar que pudiera lograrse el auto-abastecimiento, o autonomía alimenticia del Archipiélago.

Prescindiendo de causas accidentales, cuales pudieran haber sido derivaciones activas de la guerra, sólo el hecho de que a los puertos canarios dejaren de arribar los buques que habitualmente lo hacían al servicio de líneas comerciales de navegación, creaba a las Islas una perturbación muy sensible con las consiguientes modificaciones en su desenvolvimiento económico y comercial.

Consecuencias del aislamiento fueron, entre otras, las siguientes:

  • Primera.- Pérdida de los beneficios deducidos del régimen de Puertos Francos, puesto que dejaron de llegar artículos del exterior.

  • Segunda.- Falta de trabajo en los puertos, con creación de un agudo problema de paro obrero en la numerosa población que, habitualmente, vivía de las actividades portuarias.

  • Tercera.- Falta de los medios de transporte y de los mercados habituales para los frutos recolectados.

  • Cuarta.- Una grave crisis económica que produjo grave quebranto a los agricultores y que, por ser éstos la principal base de la riqueza canaria, hubo de repercutir, muy directamente, en la vida y bienestar del Archipiélago.

  • Quinta.- Dificultades para obtención de abonos y elementos indispensables en la agricultura.

  • Sexta.- Problema interno al disminuir los medios de transporte por falta de vehículos, repuestos y accesorios.

  • Séptima.- Creciente paralización en los trabajos agrícolas con el consiguiente paro en los obreros del campo.

  • Octava.- Ausencia de materias primas con restricciones e incluso, paralizaciones industriales.

  • Novena.- Escasez de combustibles con subsiguientes repercusiones en las actividades de la flota pesquera, que hubo de amarrar gran número de embarcaciones y limitar el número de mareas de las otras, con el consiguiente paro marinero.

  • Décima.- Escasez o ausencia de hojalata, estaño, aceite… indispensables para las conservas de pescado, con restricciones y suspensiones o cierres de las factorías.

[…] Todas estas consecuencias relacionadas, podrían refundirse en una sola, genéricamente titulada, aislamiento económico comercial.

De este aislamiento y al crearse toda la cadena citada de dificultades, nació la elevación en el índice de vida […].

Los navíos nacionales sobre no cubrir a plenitud las necesidades, a causa del largo transporte gravaban las mercancías de forma que llegaban al consumidor isleño a mayor precio que en el resto del territorio nacional.”

Capítulo II de la Memoria de la labor realizada por el Mando Económico
del Archipiélago entre agosto de 1941 y febrero de 1946.